Reconocer juntos la voz de Dios
Después de haber celebrado el misterio del Dios hecho hombre, Jesucristo comienza su vida pública acercándose al rio Jordán para ser bautizado por Juan el Bautista. Allí el Padre nos confirma su filiación divina y nos manifiesta su amor de predilección por su Hijo eterno. Finalizamos así el tiempo de la Navidad.