Un Padre santo que cuida de nosotros
Olvidar la santidad y bondad de Dios, incluso su existencia como realidad suprema, nos ha hecho olvidar que tenemos un Padre bueno y amoroso que nos cuida y está atento a nuestras peticiones y necesidades. Solo desde aquí puede entenderse lo que es la oración cristiana, como un encuentro y diálogo amorosos de la criatura con su Padre Dios.