Un solo rebaño. Un solo Pastor
El evangelio de este IV Domingo de Pascua, conocido también como Domingo del Buen Pastor, nos recuerda el anhelo de Cristo, un solo rebaño, un solo Pastor. En el fondo, Jesús nos está hablando de la universalidad y la unicidad de la Salvación que Él nos ha traído. Universalidad porque es para todos, y unicidad porque solo Cristo es Salvador del mundo.