La vida es un don de Dios
El derecho a la vida, tanto si se trata de la nuestra como de la de los demás, hemos de entenderlo en el sentido de ser algo que hemos de respetar por ser un regalo de Dios. Pero nunca podrá entenderse ese derecho en sentido absoluto como si pudiésemos disponer libremente, ni de la nuestra ni de la de los demás. Nunca podrá existir un derecho a eliminar la vida humana.