Tres severas críticas
Duras son las palabras con las que el Señor se dirige en el evangelio de este domingo a los fariseos. En ellas realiza tres severas críticas: su incoherencia al no vivir aquello que piden a los demás, su vanidad por hacerlo todo para que les vean los demás y, en tercer lugar, su insensibilidad a los dones de Dios al desear ser llamados maestros y padres.