La enseñanza como obra de colaboración con Dios II

La enseñanza como obra de colaboración con Dios

2. Fundamentar la educación

2.1. La visión de la educación

Una vez realizada la introducción en la entrada anterior, es evidente que al tratar este trabajo sobre el tema de la educación, creemos que lo primero que habrá que hacer es buscar los fundamentos de la educación.

Amado (2010)1Amado, A. (2010). La educación cristiana. Barcelona: Scire indica que el fundamento de toda obra educativa se encuentra en la visión que tengamos del hombre y de su destino porque, al fin y al cabo, solo el hombre es el sujeto de la educación.

Del mismo modo nos lo indica Domínguez (2012)2Domínguez, X. M. (2012). El profesor cristiano: identidad y misión. España: PPC al decirnos que hemos de revisar de modo profundo qué se entiende por persona para poder dedicarnos a la tarea educativa, y llega a denominarla tarea antropológica.

2.2. Una correcta antropología

Maritain (2008)3Maritain, J. (2008). La educación en la encrucijada. España: Palabra, al reconocer la necesidad de acudir a la filosofía del hombre -antropología- para que la educación pueda cumplir su objetivo de educar, indica que eso nos lleva necesariamente a preguntarnos qué es el hombre.

Pensamos que las posibles respuestas que se den a esta pregunta se corresponderán con diferentes visiones del hombre que, según dice Domínguez (2012), son muchas y distintas, lo que hace que el tipo de educación pueda ser de una u otra manera.

Además, dice también Domínguez (2012) que la gran mayoría de esas visiones no se corresponden realmente con lo que el hombre es, lo cual entendemos nos llevará inevitablemente a modelos educativos erróneos. 

Por otro lado, para el católico -que vive de la revelación divina-, y según lo afirma el Concilio Vaticano II en Gaudium et Spes n. 22, la visión del hombre que se corresponde con su verdadera naturaleza es la que se nos revela en el misterio de Jesucristo, el Verbo encarnado, puesto que solo en Él se esclarece el misterio del hombre.

Esta visión del hombre, sigue diciendo el mismo documento del concilio, vale no solo para los cristianos, sino para cualquier hombre, pues Jesucristo es el hombre perfecto, el nuevo Adán que manifiesta lo que el hombre está llamado a ser. Por tanto, creemos que el modelo educativo correcto será aquel que tenga una visión antropológica correcta del hombre, y esta solo puede ser la antropología católica, la cual, como se nos ha dicho antes, define al hombre según el hombre Cristo Jesús.

2.3. La pregunta por el origen y el fin del hombre

Así pues, centrados en la antropología católica, tanto filosófica como teológica, y siguiendo a Stein (1998)4Stein, E. (1998). La estructura de la persona humana. España: BAC hemos de decir que, para educar, debemos responder a tres preguntas referidas a lo que el hombre es, al lugar hacia al que hay que conducirlo, y a los medios que hay que usar para poder llevarlo a ese lugar. En definitiva, estas son las preguntas sobre el origen del hombre, su fin, y los medios para alcanzar dicho fin.

En este trabajo no hemos querido detenernos en los medios para alcanzar dicho fin, pues es un tema que desbordaría la intención y el desarrollo del mismo. Sin embargo, sí queremos indicar sobre los medios que, como plantea Maritain (2008)5Maritain, J. (2008). La educación en la encrucijada. España: Palabra., una dificultad actual del modelo educativo contemporáneo es que este no es eficaz porque se da tal sobrevaloración de los medios educativos sobre el fin, que se produce el olvido de dicho fin.

Por otro lado, Maritain (2008) recalca la importancia educativa de la reflexión antropológica al indicar que una respuesta incorrecta a la pregunta sobre el origen y la naturaleza del hombre llevará a ideas erróneas sobre el fin de la educación.

Por tanto, a continuación, lo importante será que nos ocupemos, como dice el Catecismo (1997)6Catecismo de la Iglesia Católica. Edición Española. España: Asociación de Coeditores del Catecismo – Librería Editrice Vaticana, 1997, de responder a las preguntas decisivas e inseparables sobre el hombre, a saber, su origen y su fin.

25 de agosto de 2023.

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  • 1
    Amado, A. (2010). La educación cristiana. Barcelona: Scire
  • 2
    Domínguez, X. M. (2012). El profesor cristiano: identidad y misión. España: PPC
  • 3
    Maritain, J. (2008). La educación en la encrucijada. España: Palabra
  • 4
    Stein, E. (1998). La estructura de la persona humana. España: BAC
  • 5
    Maritain, J. (2008). La educación en la encrucijada. España: Palabra.
  • 6
    Catecismo de la Iglesia Católica. Edición Española. España: Asociación de Coeditores del Catecismo – Librería Editrice Vaticana, 1997