Dios siempre busca colaboradores

Dios siempre busca colaboradores

Una de las cosas más admirables que aparecen en la Revelación divina es que Dios siembre busca colaboradores para llevar a cabo su obra de amor sobre los hombres. Así lo observamos, tanto en el antiguo, como en el nuevo testamento.

Evangelio del Domingo III del Tiempo Ordinario 2023 (A)

Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retiró a Galilea. Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaún, junto al mar, en el territorio de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías: «Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles. El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló».

Desde entonces comenzó Jesús a predicar diciendo: «Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos».

Paseando junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores. 

Les dijo: «Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres». Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.

Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.

Jesús recorría toda Galilea enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

Mt 4, 12-23

Antiguo y Nuevo Testamento

Todos los personajes que encontramos al leer las Sagradas Escrituras aparecen llamados, directa o indirectamente, a participar de la obra de Dios: Noé, Abraham, Moisés, Juan Bautista, los apóstoles, etc.

Así, por ejemplo, al leer el relato de la creación se nos dice que Dios les dijo a Adán y a Eva: “Sed fecundos y multiplicaos, llenad la tierra y sometedla”1Gn 1, 28. Después, a lo largo de todo el antiguo testamento, Dios contará con personas concretas que le ayuden a guiar a su Pueblo. Es más, el mismo Pueblo de Israel al completo aparece llamado por Dios para que por él puedan ser bendecidas todas las naciones.

Dios siempre busca colaboradores

Esta búsqueda constante de colaboradores, de querer realizar su obra contando con el hombre, es lo que podemos denominar como una “costumbre divina”, y a la que Jesucristo, Palabra del Padre, va a dar continuidad. Lo constatamos cuando, después del bautismo y justo al comenzar su ministerio público, Jesús lo primero que hace es buscar los colaboradores con los cuales desea llevar a cabo su obra de salvación.

Así aparece en el Evangelio de este III Domingo del tiempo ordinario. Jesús inicia su predicación, pero a la vez aparece realizando el llamamiento de los apóstoles: Pedro y Andrés, Santiago y Juan, etc.

Ese llamamiento tiene además dos características claras: “Llamó a los que él quiso y se fueron con él. Instituyó a doce para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar”2Mc 3, 13. En primer lugar, la gratuidad de la llamada, pues es él quien elige a los discípulos, y no ellos al maestro. En segundo lugar, la llamada a estar con él, pues no se trata de realizar una tarea que él les encomienda, sino de acompañarle como amigos y realizar junto a él esa tarea.

También nosotros somos llamados, junto a toda la Iglesia, a ser colaboradores del Señor en su obra creadora y salvífica. Cristo cuenta con nosotros, con cada uno de nosotros, conmigo. Él podría realizar su obra por sí solo, pero lo admirable es que él quiere contar conmigo, se fía de mí, y pone en mis manos su obra de amor. Como los apóstoles, admirados por su magnanimidad, respondamos con generosidad a esta llamada.

22 de enero de 2023.

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  • 1
    Gn 1, 28
  • 2
    Mc 3, 13