Más divinos y más humanos
Al acercarnos a la celebración de la Navidad descubrimos como las virtudes teologales nos hacen más divinos y más humanos. La centralidad de María, acompañada de José, en estos últimos días del adviento nos muestra que las virtudes teologales -fe, esperanza y caridad- hacen al hombre no solo más divino sino también más humano.