Recibir el Espíritu Santo

Recibir el Espíritu Santo

En esta solemnidad de Pentecostés, al llegar al final de la Pascua, la Iglesia nos invita a recibir el Espíritu Santo.

Evangelio del Domingo de Pentecostés 2023 (A)

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros». 

Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo».

Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».

Glorificado en el mismo instante de su resurrección, su gloria permaneció aún velada bajo los rasgos de una humanidad ordinaria, aunque con unas propiedades nuevas y sobrenaturales.

Jn 20, 19-23

Seguro que el pasado domingo nos tuvieron que sorprender las palabras con las que el sacerdote inició la proclamación del evangelio “Conclusión del santo evangelio…”, en lugar de las habituales “Lectura del santo evangelio…”.

También puede sorprendernos que el relato del acontecimiento de Pentecostés que celebramos este domingo no venga narrado en el evangelio, sino en la primera lectura, en el libro de los Hechos de los apóstoles.

Sucede que en la pasada celebración de la Ascensión del Señor concluía el tiempo de Jesucristo en la tierra y, por eso, se proclamó la conclusión del evangelio. Por otro lado, con la celebración de Pentecostés de este domingo comienza el tiempo de la Iglesia, cuyos inicios se nos describen en el libro de los Hechos de los Apóstoles.

Sin embargo, aunque el acontecimiento de Pentecostés se nos narre en la primera lectura, el evangelio de este domingo guarda una conexión fuerte con esa lectura.

Recibir el Espíritu Santo

En dicho evangelio vemos a Jesús resucitado que se da a ver a los discípulos. Es domingo, primer día de la semana. Les muestra las heridas gloriosas de su pasión. Ellos se llenan de alegría al verlo y, a continuación, les dice: “Recibid el Espíritu Santo”.

Efectivamente, no podemos entender el envío del Espíritu Santo sino como un fruto de la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo. De este modo, se cumplen las palabras que dijo a los de Emaús: ¿No era necesario que el Mesías padeciera?”1Lc 24, 26.

Si el domingo de resurrección renovamos nuestras promesas bautismales, en esta solemnidad de Pentecostés hemos de renovar el espíritu de la confirmación que un día recibimos, y que nos capacitó para ser testigos valientes de Jesucristo y de su evangelio.Abramos nuestros corazones al Espíritu Santo. Que él haga arder en nosotros el espíritu misionero

28 de mayo de 2023.

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  • 1
    Lc 24, 26