La parábola del trigo y la cizaña del evangelio de este XVI domingo del tiempo ordinario guarda relación con la del sembrador del pasado domingo. La Palabra de Dios es sembrada como semilla buena, pero la cizaña sembrada por el enemigo del hombre amenaza el buen fruto de esa palabra en nuestras vidas.
Evangelio del XVI Domingo del Tiempo Ordinario 2023 (A)
En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente diciendo: «El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras los hombres dormían, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo:
“Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?”.Él les dijo: “Un enemigo lo ha hecho”.
Los criados le preguntan: “¿Quieres que vayamos a arrancarla?”.
Pero él les respondió: “No, que al recoger la cizaña podéis arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y cuando llegue la siega diré a los segadores: arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero”».
Mt 13, 24-30
La cizaña sembrada por el enemigo
Quiero fijarme en una de las expresiones que utiliza Jesús en la parábola, en concreto, en aquella en la que dice que la cizaña fue sembrada por el enemigo “mientras los hombres dormían”.
En efecto, mientras que el Señor siembra su palabra a la luz del día –“He hablado abiertamente ante todo el mundo… y no he hablado nada a ocultas”1Jn 18, 20–, el maligno lo suele hacer a escondidas. Su estrategia siempre es oscura y confusa. Él manipula nuestros razonamientos haciendo que lo malo parezca bueno y justifica las malas acciones con buenas intenciones. Además, sus mociones suelen venir a nosotros metiendo prisa.
Por eso, se hace necesario que en nuestra vida, para caminar como hijos de la luz, hagamos un discernimiento sereno de nuestras decisiones y acciones.
Antes de actuar es necesario que reflexionemos por medio de nuestro entendimiento iluminado por la fe, para lo cual es muy importante que tengamos una verdadera y permanente formación cristiana.
Es imprescindible la oración para actuar a la luz de la verdad y conforme al evangelio. Cada mañana, hay que ofrecerle al Señor nuestro pensar y nuestro obrar para que él nos asista a lo largo de todo el día. Cuando tengamos que tomar decisiones importantes hemos de llevarlas a la oración, especialmente si estas van a tener repercusiones en los demás.
En muchos casos será necesario también pedir consejo antes de tomar una decisión. El maligno huye siempre de nosotros cuando, siendo humildes, abrimos nuestro corazón al hermano. La razón es sencilla: él no soporta la humildad y, como quiere engañarnos, teme que otra persona pueda descubrirnos la trampa que nos está tendiendo.
Solo de este modo la semilla del evangelio que Cristo ha sembrado en nosotros podrá dar fruto, a pesar de la cizaña con la que el maligno pretende ahogar la Palabra de Dios en nuestras vidas.
23 de julio de 2023.
-------------
- 1Jn 18, 20