Resucitar de entre los muertos

Resucitar de entre los muertos

¡Feliz Pascua de resurrección! ¡Aleluya, aleluya! Cristo ha resucitado. Esta es la noticia que nos trae hoy la Iglesia. Quizás, como los discípulos, no habíamos entendido la Escritura: que Él debía de resucitar de entre los muertos.

Evangelio del Domingo de Resurrección 2022 (C)

El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».

Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró.

Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte. 

Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.

(Jn 20, 1-9)

Resucitar de entre los muertos

Por más que Jesús les había anunciado que Él debía de resucitar al tercer día de padecer y morir, ellos no habían acabado de entender.

San Juan, después de haber abandonado al Señor en el prendimiento, fue rescatado por la Virgen María, a quién acompañó hasta el Calvario. Pero al igual que María Magdalena, seguramente tampoco él esperaba la resurrección del Señor. Tan solo la Virgen se mantuvo fiel esperando contra toda esperanza.

Al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro y encontró quitada la losa que lo tapaba. Rápidamente acudió a los apóstoles. Juan y Pedro al oír la noticia salieron corriendo hacia el sepulcro. Juan llegó primero, pues era más joven y también amaba más. Pero éste esperó a Pedro, cabeza de la Iglesia, que debía entrar primero para confirmarle y confirmarnos a todos nosotros en la fe. Al entrar Pedro entró también después Juan, quien como él mismo nos relata, “vio y creyó”.

También nosotros estos días de Semana Santa hemos visto y hemos creído. Hemos visto con los ojos de la fe el Amor de Dios revelado en su Hijo Jesucristo, el cual, sube hasta el calvario cargado con nuestros pecados, con nuestras esclavitudes y con nuestra misma muerte. Allí entrega su vida por amor a los hombres. Allí abre sus brazos en la cruz para abrazarnos con su misericordia. Allí nos lava con su sangre para que podamos tener parte con él.

Gracias Señor. Gracias María. El tiempo de la Cuaresma y de la Semana Santa han sido unos días de gracia. Concedednos que este tiempo de Pascua que hoy comenzamos sea un tiempo para gozarnos en la paz de Cristo resucitado.

17 de abril de 2022.

Author: P. César Gallardo de Gracia

Sacerdote Católico de la Archidiócesis de Toledo (España)