Somos enviados por el Señor

Somos enviados por el Señor

Finalizamos hoy el tiempo de pascua con la celebración de la solemnidad de Pentecostés, con la cual sentimos que somos enviados por el Señor a ser sus testigos en el mundo entero.

Evangelio del Domingo de Pentecostés 2022 (C)

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros». 

Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». 

Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».

(Jn 20, 19-23)

El evangelio dominical nos muestra a los apóstoles que se encontraban con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y al anochecer de aquel sábado, domingo ya para la consideración de los judíos, Jesús se les mostró resucitado y les dio el Espíritu Santo que les había prometido: “Recibid el Espíritu Santo”.

Cada uno de nosotros recibió ya el Espíritu Santo el día de su confirmación. Sus efectos en nosotros fueron: hacer más profunda la unión a Cristo que ya recibimos en el bautismo, unirnos más firmemente a Cristo, introducirnos más profundamente en el misterio del ser hijos de Dios y miembros de la Iglesia, y darnos una fuerza especial para ser sus testigos de palabra y de obra, confesando valientemente el nombre de Cristo sin sentir jamás vergüenza de la cruz.

Celebrar esta solemnidad de Pentecostés significa renovarnos en esa recepción del Espíritu Santo. Queremos que el Señor nos ayude a vivir más profundamente el ser hijos de Dios y hermanos en Cristo y miembros de la Iglesia. Deseamos que él nos ayude a ser verdaderos misioneros enviados por él y la Iglesia a anunciar la buena noticia de la salvación.

Somos enviados por el Señor

En el evangelio Cristo aparece trayendo y anunciando su paz, les muestra sus manos y su costado heridos como signo del amor que les ha tenido hasta dar la vida, y le envía al mundo entero.

Que nosotros enviados por el Señor, y entregando la vida como él, seamos instrumentos suyos a través de los cuales pueda él dar a todos su paz.

5 de junio de 2022.