La Santísima Trinidad

La Santísima Trinidad

Celebramos este domingo el misterio de la Santísima Trinidad que, junto con el misterio de la divinidad de Jesús, forman las dos grandes verdades de la fe del cristiano: que Dios es uno y trino, y que Jesús es Señor.

Evangelio del Domingo de la Santísima Trinidad 2022 (C)

En aquellos días, dijo Jesús a sus discípulos: «Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues no hablará por cuenta propia, sino que hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir. Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que recibirá y tomará de lo mío y os lo anunciará».

(Jn 16, 12-15)

Que Dios existe y que sea único es algo comprensible por la razón humana. Pero que Dios sea uno y trino es algo que escapa a las posibilidades del entendimiento humano. Por eso lo llamamos misterio.

La palabra misterio

En la tradición judeocristiana la palabra misterio hace referencia a todo aquello que está en relación con la realidad de Dios y cuya comprensión, por ser éste trascendente e infinitamente grande, escapa a las posibilidades de nuestra comprensión. Por eso, el dato trinitario no puede ser conocido por las solas fuerzas de la luz intelectual humana a no ser que Dios mismo se lo revele al hombre. Algo parecido sucede en nuestras relaciones humanas cuando decimos que el otro es siempre un misterio para nosotros. Esto es así porque hay cosas del otro que no podemos llegar a conocer si este no nos hace partícipes de ello.

Pero la grandeza del misterio cristiano estriba en que Dios, por puro amor, ha querido revelarse y darse a conocer al hombre de una forma gratuita. Esa revelación se ha dado de forma progresiva a lo largo de la historia de la salvación hasta llegar al momento de su plenitud con el misterio de la Encarnación.

La Santísima Trinidad

Por otro lado, esa revelación del misterio de la Santísima Trinidad se ha realizado junto con la revelación del misterio del Amor de Dios. En efecto, el Dios uno y trino es familia de amor. Y como el amor tiende a ser fecundo, ese amor no se queda en algo íntimo entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, sino que tiende a salir de Sí mismo dándosenos a nosotros.Así pues, este misterio trinitario no puede llegar a ser comprendido nunca en su totalidad por tratarse del misterio de Dios. Sin embargo, este misterio sí puede ser adorado y amado como misterio de amor. Amemos al Padre a través del Hijo y por el Espíritu Santo.

12 de junio de 2022.