La oración del cristiano es el tema fundamental que la Iglesia nos propone a meditar en la Palabra de Dios de este XVII Domingo del Tiempo Ordinario. Se trata del Padre Nuestro, la oración que el mismo Cristo nos enseñó para saber dirigirnos a Dios.
Evangelio del Domingo XVII del Tiempo Ordinario 2022 (C)
Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos».
Él les dijo: «Cuando oréis, decid: “Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan cotidiano, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación”».
Y les dijo: «Suponed que alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche y le dice: “Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle”; y, desde dentro, aquel le responde: “No me molestes; la puerta ya está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos”; os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por su importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.
Pues yo os digo a vosotros: pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, y el que busca halla, y al que llama se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, si su hijo le pide un pez, le dará una serpiente en lugar del pez? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que le piden?».
Lc 11, 1-13
Jesús, maestro de oración
Los discípulos, que conviven a diario con Jesús, saben que él dedica muchos ratos a la oración y que lo hace siempre de una manera nueva y diferente a como ellos y los judíos están acostumbrados a hacer. Hay algo especial en la oración del maestro. Él ora de una manera filial, como un hijo trata con su padre. Esto les llama la atención y por eso le piden que les enseñe a orar.
Jesús les enseña esta nueva forma de orar que se convertirá en la oración del cristiano, la oración del Padre Nuestro. En ella les enseña lo que deben pedir y también la forma de cómo han de hacerlo.
La oración del cristiano
Ya desde la época de los primeros cristianos, la Iglesia tomó esta enseñanza de Jesús como su oración principal y también como el marco en el que toda oración cristiana debe enmarcarse. Todos los santos han tenido esta oración como la oración principal en su vida espiritual, y los grandes teólogos y maestros de espiritualidad la han comentado para enseñarnos a orar como verdaderos hijos de Dios en Cristo Jesús.
El cristiano sabe que no hay oración mejor con la que pueda orar, por dos razones: la primera, porque nos la ha enseñado Jesús, el mismo verdadero Dios junto con el Padre y el Espíritu Santo; la segunda razón, porque cuando el cristiano reza el Padre Nuestro, es Jesús mismo quien reza en nosotros y él nos asegura el fruto y la eficacia de dicha oración ante el Padre. Cualquier otra oración que el cristiano pueda realizar, ha de hacerlo siempre en ese marco, es decir, en el mismo tono del Padre Nuestro y con las condiciones que esta oración nos pide, y que son: la perseverancia en la oración, la confianza filial en Dios Padre, y el haber perdonado antes a nuestros a los que nos han ofendido.
24 de julio de 2022.