Ha querido la Providencia Divina que este primer día del nuevo año caiga en domingo y que, de ese modo coincidan, por un lado, el segundo domingo de Navidad y, por otro, la solemnidad de Santa María Madre de Dios junto con la Jornada Mundial de la Paz que se celebran ambas en la Iglesia cada día 1 de enero.
Evangelio de Santa María Madre de Dios 2023 (A)
En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo hacia Belén y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño. Todos los que lo oían se admiraban de lo que les habían dicho los pastores.
María, por su parte, conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.
Y se volvieron los pastores dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho.
Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.
Lc 2, 16-21
La noche de la Navidad el Ángel del Señor se apareció a los pastores y les dijo: “No temáis, pues os anuncio una gran alegría… Hoy os ha nacido, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor”1Lc 2, 10-11.
La expresión “no temas”, o en plural “no temáis”, es el imperativo más repetido de toda la Sagrada Escritura, lo cual es muestra de que el Señor siempre viene a nosotros trayéndonos la paz, y animándonos a no tener miedo sino a confiar en su cuidado amoroso.
Cuando Cristo, después de su pasión y muerte, se aparezca resucitado a sus discípulos, lo hará también con esa misma expresión “no temáis”, y les dará la paz diciéndoles: “paz a vosotros”2Lc 24, 36.
Tanto para los pastores en la Navidad, como para los discípulos en la Pascua, e incluso para nosotros ahora, el motivo para estar alegres, y no temer nada, es que Dios Padre nos ha dado “un salvador, que es el Cristo Señor”. Por eso, el Ángel del Señor le pidió a José que le pusiese al niño el nombre de “Jesús”, que significa “Dios salva”3Mt 1, 21.
Así pues, la paz que cada uno de nosotros y el mundo entero ansían, podemos y debemos procurarla los hombres, pero en realidad se trata de un don que puede venir únicamente de lo alto. Esa Paz -con mayúsculas- es Jesús, y viene a nosotros en la Navidad a través de la Virgen María, a quien por eso nos dirigimos hoy especialmente con el título de “Madre de Dios”.
Que Ella nos conceda un feliz y venturoso año nuevo, lleno de la Paz del Señor.
1 de enero de 2023.
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- 1Lc 2, 10-11
- 2Lc 24, 36
- 3Mt 1, 21