XXX Domingo del Tiempo Ordinario (B)

El evangelio de este domingo, Jornada Mundial de las Misiones, nos muestra al ciego de Jericó, Bartimeo, sentado al borde del camino sin poder andar, y pidiendo limosna para poder subsistir, pues tampoco puede trabajar.

XXIX Domingo del Tiempo Ordinario (B)

Seguimos contemplando este domingo el capítulo diez de san Marcos. La semana pasada (versículos 17-30) Jesús nos pedía ser nuestra mayor riqueza, estando dispuestos en todo momento, incluso si hiciese falta, a dejarlo todo para seguirle.

XXVIII Domingo del Tiempo Ordinario (B)

El evangelio del joven rico nos muestra el corazón de un joven que, por un lado, está deseoso de seguir a Jesús, pero por otro, se encuentra con un apego a las cosas de este mundo que le dificulta ese seguimiento.

XXVII Domingo del Tiempo Ordinario (B)

Las palabras de Jesús en el evangelio de este domingo sobre el matrimonio, “lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre”, siempre nos parecen palabras duras, mucho más en estos tiempos que vivimos, donde siete de cada diez matrimonios acaban en ruptura. Y es que el mundo de hoy, en el olvido de Dios, ha olvidado también que el matrimonio es una vocación, es una llamada de Dios.

XXVI Domingo del Tiempo Ordinario (B)

Los apóstoles le cuentan a Jesús por boca de Juan: “hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos prohibido porque no es de los nuestros” (Mc 9, 38ss). A lo que Jesús dice: “No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí”.

XXV Domingo del Tiempo Ordinario (B)

El pasado domingo, ante la pregunta de Jesús “¿quién dice la gente que soy yo?”, Pedro reconocía y confesaba como cabeza de la Iglesia que Él era el Mesías enviado por Dios. Ante su respuesta acertada, Jesús quiso aclararle a él y al resto de los apóstoles que su mesianismo no es según lo pensamos los hombres…

XXIV Domingo del Tiempo Ordinario (B)

El pasado domingo escuchábamos a la multitud aclamar a Jesús ante el milagro de la curación del sordomudo diciendo: “todo lo ha hecho bien”. Esas palabras nos recuerdan otras que aparecen en el libro del Génesis acerca de la obra creadora de Dios: “y vio Dios que todo era bueno”…