La vida nueva en Cristo

El Evangelio de este IV Domingo del Tiempo de Pascua nos describe cómo son las ovejas del Señor y la relación que Él tiene con ellas. Procuremos ser ovejas del Señor, no solo de nombre, sino ovejas que escuchan su voz y le siguen. En medio de nuestras dificultades, no dejemos de esperar en aquel que da su vida por nosotros.

Las ovejas del Señor

El Evangelio de este IV Domingo del Tiempo de Pascua nos describe cómo son las ovejas del Señor y la relación que Él tiene con ellas. Procuremos ser ovejas del Señor, no solo de nombre, sino ovejas que escuchan su voz y le siguen. En medio de nuestras dificultades, no dejemos de esperar en aquel que da su vida por nosotros.

La pesca milagrosa

Solo Jesús hizo posible aquella pesca milagrosa. Solo Jesús hace posible una vida plena en este mundo y, en el otro, la vida eterna. Solo él puede llenar nuestro corazón de felicidad rebosante. Una felicidad que solo alcanzaremos plenamente cuando nos encontremos cara a cara con él, Amor infinito, Verdad plena, eterno Bien y suma Belleza.

No seas incrédulo, sino creyente

En este II Domingo del tiempo de Pascua el Señor nos dice como a Santo Tomás: «No seas incrédulo, sino creyente». Es una llamada a confiar en Él y en su infinito amor y misericordia que nos ofreció con su muerte en la cruz y con su gloriosa Resurrección.

Resucitar de entre los muertos

¡Feliz Pascua de resurrección! ¡Aleluya, aleluya! Cristo ha resucitado. Esta es la noticia que nos trae hoy la Iglesia. Quizás, como los discípulos, no habíamos entendido la Escritura: que Él debía de resucitar de entre los muertos.

Domingo de Ramos (C)

Viendo al Maestro, San Juan descubrirá el misterio de la pasión del amor loco de Dios por cada hombre. Por eso después, podrá exclamar en una de sus cartas: “nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él. Dios es Amor”. A ese mismo conocimiento llegó también San Pablo cuando exclamó: “me amó y se entregó por mí”.

V Domingo del Tiempo de Cuaresma (C)

Es común, en los tiempos que corren, una visión de un Dios misericordioso opuesto a la justicia, que todo lo perdona y en el que no cabe justicia ninguna. Esta visión de Dios es contraria a la fe cristiana que afirma que todos los atributos de Dios se identifican como si fueran uno solo, por lo que se afirma siempre que Dios es sumamente misericordioso y a la vez sumamente…

IV Domingo del Tiempo de Cuaresma (C)

En la parábola de hijo pródigo, que hoy se proclama en el evangelio, aparecen dos hermanos: el hijo menor que abandona la casa del padre despreciando su amor, y el hijo mayor que vive con el padre, pero sin amor ni al padre ni a su hermano. Nosotros somos cada uno de esos dos hermanos. Unas veces nos alejamos de Dios y otras veces creemos vivir cerca de Él

III Domingo del Tiempo de Cuaresma (C)

El Señor, en la parábola de la higuera que no da fruto, nos muestra el descontento del dueño de la viña al comprobar su infecundidad después de tres años de espera. Pero el viñador, que seguramente ya llevaría tiempo cuidando con desvelo la higuera, quiere intentarlo una vez más con la esperanza de que pueda dar fruto de nuevo.

II Domingo del Tiempo de Cuaresma (C)

No temamos. Jesús nos acompaña en este desierto cuaresmal de la vida donde, entre sombras y luces, sufrimientos y gozos, vamos participando cada día de la muerte y la resurrección de Cristo, para que el bautismo vaya dando frutos de vida eterna en nosotros.