I Domingo del Tiempo de Cuaresma (C)

Al iniciar este tiempo de cuaresma, no queramos vivirlo solos ni nos sintamos solos. Él ora y ayuna con nosotros, él sufre y goza con nosotros. Y donde no llegamos nosotros, llega él por nosotros. Por eso es muy importante que cultivemos la unión de amor con él, para que, participando cada día en su muerte, podamos participar también cada día de su resurrección.

VIII Domingo del Tiempo Ordinario (C)

Hoy es muy común que toda la sociedad desee un mundo mejor y, para ello, entendemos que todos tenemos que colaborar sumando muchas obras buenas. Sin embargo, se olvida con facilidad que no se trata solo de hacer obras buenas esporádicas, sino de conseguir corazones buenos.

VII Domingo del Tiempo Ordinario (C)

La palabra “misericordia” se ha formado del latín de la composición de dos palabras, a saber, “miser” que se es traducción de “desdichado” o “miserable”, y “cor/cordis” que significa “corazón”. Por tanto, el significado de la palabra “misericordia” sería “inclinar el ánimo o compadecerse de los sufrimientos o de las miserias ajenas”.

VI Domingo del Tiempo Ordinario (C)

El evangelio de las bienaventuranzas que hoy, VI Domingo del Tiempo Ordinario, se proclama en toda la Iglesia Universal nos presenta el primer gran discurso que el Señor dirige a la gente en las colinas que rodean al lago de Galilea. Jesús proclama bienaventurados a los pobres de espíritu a los que lloran, los misericordiosos, los que tienen hambre de la justicia, …

V Domingo del Tiempo Ordinario (C)

Fruto de la confianza en Jesús sucede el milagro. No solo pescan, sino que la pesca fue tan abundante que no cabía en la barca y tuvieron que pedir ayuda. Seguramente que nunca habían pescado tanto. Este acontecimiento milagroso manifiesta a los apóstoles la divinidad de Jesús. Por eso a Jesús le decimos también, y sobretodo, “Jesucristo”.

IV Domingo del Tiempo Ordinario (C)

Son muchas las veces que sentimos admiración por el Señor y por sus palabras, pero no siempre confiamos totalmente en él. Nos falta mayor confianza en él. Tenemos que decirle como San Pedro: “Creo Señor, pero aumenta mi fe”. Así les sucede a los judíos que aparecen en el evangelio de este IV Domingo del Tiempo Ordinario.

Solemnidad de San Ildefonso

Este tercer domingo del tiempo ordinario celebramos la solemnidad de San Ildefonso, patrón de nuestra archidiócesis toledana. El evangelio de esta fiesta podría usarse en la liturgia de la celebración de cualquier santo de la Iglesia, pues en todos ellos se cumplen dos enseñanzas importantísimas que nos quiere inculcar hoy el Señor con sus palabras

II Domingo del Tiempo Ordinario (C)

En este domingo, ya del tiempo ordinario, contemplamos en el evangelio el milagro de las Bodas de Caná. Es éste el primero de los signos que realizó Jesús y, como dice San Juan, con él “manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él”. Por tanto, con la celebración de este domingo se completa la manifestación de Jesús como verdadero Dios y verdadero hombre: al antiguo

El Bautismo del Señor (C)

Acabamos el tiempo de la Navidad con la celebración del Bautismo del Señor. En esta manifestación de Jesús como Hijo de Dios, se nos invita con su ejemplo y con el de Juan el Bautista a responder con humildad a la llamada de Dios a ser sus colaboradores. Juan Bautista aparece como alguien que deja admirado y llama la atención tanto por su forma de vida como

II Domingo de Navidad (C)

La Luz de Belén nunca se ha apagado. Ha iluminado a hombres y mujeres a lo largo de los siglos, “los ha envuelto en su luz”. Donde ha brotado la fe en aquel Niño, ha florecido también la caridad cristiana, reflejo del Amor de Dios: la bondad hacia los demás, la atención solícita a los débiles, la gracia del perdón. Desde Belén una estela de luz, de amor y de verdad impregna la historia de la