En el evangelio de este domingo de Corpus Christi se nos presenta a Jesús como aquel que nos habla, nos sana y nos sacia. Estas acciones del Señor en el contexto de la multiplicación de los panes confirman las palabras de San Pablo VI que nos decía que “Jesús en la Eucaristía vive y actúa”.
Evangelio del Domingo del Corpus Christi 2022 (C)
En aquel tiempo, Jesús hablaba a la gente del reino y sanaba a los que tenían necesidad de curación. El día comenzaba a declinar. Entonces, acercándose los Doce, le dijeron: «Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en descampado».
Él les contestó: «Dadles vosotros de comer».
Ellos replicaron: «No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para toda esta gente». Porque eran unos cinco mil hombres.
Entonces dijo a sus discípulos: «Haced que se sienten en grupos de unos cincuenta cada uno». Lo hicieron así y dispusieron que se sentaran todos.
Entonces, tomando él los cinco panes y los dos peces y alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y recogieron lo que les había sobrado: doce cestos de trozos.
Lc 9, 11b-17
El Corpus es la fiesta con la cual los cristianos damos testimonio público de nuestra fe en la presencia real y sustancial de Cristo en la Eucaristía. Ésta no es un signo de Jesús, es una presencia suya real. Él está verdaderamente presente en el sacramento: cuerpo, sangre, alma y divinidad. No le vemos con los ojos de la cara sino con los de la fe.
Pero para hablarnos de esta realidad de nuestra fe, la Iglesia no nos muestra hoy el momento de la consagración eucarística que sucedió en el atardecer del jueves santo, en la última cena, sino que se nos muestra un signo muy elocuente: el milagro de la multiplicación de los panes.
Vive y actúa
La razón es sencilla. La Iglesia quiere decirnos hoy, qué hace y qué nos dice Jesús desde la Eucaristía a cada uno de nosotros. Porque si la Eucaristía es una presencia real, es fácil comprender que Jesús resucitado, cuando los fieles le hacemos el obsequio de nuestra adoración, no está quieto sino que en el sacramento vive y actúa1Para profundizar más en esta idea, puede leerse esta preciosa disertación sobre las palabras de San Pablo VI https://corazondejesus.es/espiritualidad/la-adoracion-eucaristica/: hablándonos, sanándonos y saciándonos.
En efecto, el evangelio de la multiplicación de los panes se engloba en un contexto en el que nos dice San Lucas que “Jesús hablaba a la gente del Reino y sanaba a los que tenían necesidad de curación”. Y al acabar el evangelio nos dice que “comieron todos y se saciaron”.Este mismo Jesús de la multiplicación de los panes que habla, sana y sacia, es el que nos encontramos en la adoración eucarística. Vayamos todos a Jesús. Adorémosle en este precioso sacramento.
19 de junio de 2022.
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- 1Para profundizar más en esta idea, puede leerse esta preciosa disertación sobre las palabras de San Pablo VI https://corazondejesus.es/espiritualidad/la-adoracion-eucaristica/