El evangelio de este domingo nos muestra la curación de un “sordo que apenas podía hablar” mostrándonos que la gracia sana nuestra naturaleza humana.
Evangelio del XXIII Domingo del T. Ordinario 2024 (B)
En aquel tiempo, dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del mar de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo, que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga la mano.
Él, apartándolo de la gente, a solas, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua.
Y mirando al cielo, suspiró y le dijo: «Effetá» (esto es, «ábrete»).Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba correctamente.
Mc 7, 31-37
Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían: «Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos».
Es indudable que san Marcos nos muestra un verdadero doble milagro del Señor que actúa no solo curando el oído sino también el habla que, por algún tipo de enfermedad, este hombre no podía llevar a cabo de manera correcta.
Antiguamente usábamos la expresión de sordomudo para referirnos a personas que no podían oír ni hablar bien. Hoy en día, la medicina prefiere separar ambas dificultades pues podemos encontrar personas sordas de nacimiento que no pueden hablar, no porque tengan disminuida esa capacidad, sino porque habiendo nacido sordos no les ha sido posible, por la falta de oído, aprender a hablar con los sonidos propios de la lengua de sus compatriotas.
En este caso, personas sordas de nacimiento, si recuperasen el oído podrían, al empezar a oír, aprender a hablar sin dificultad.
Pongo este ejemplo porque la gracia del Señor actúa sanando nuestra naturaleza y, en muchas ocasiones, actuando en alguno o algunos aspectos de nuestra vida, revierte en otros aspectos de esta misma.
A este respecto, podemos hacer dos observaciones importantes para nuestra vida cristiana.
La gracia sana nuestra naturaleza humana
La primera de ella es que a veces encontramos aspectos de nuestra vida humana y espiritual que no se encuentran disminuidas en sí mismas, sino dificultadas por otros aspectos que sí necesitan sanación del Señor.
Así, por ejemplo, podemos encontrar personas irascibles que lo son por una herida del pasado que necesita ser restablecida y que suele ser difícil de descubrir. Otras veces, esa irascibilidad puede darse por un motivo mucho más cercano y ser fácil de identificar como, por ejemplo, una irascibilidad con alguien por un desencuentro que tuvimos hace unos días.
En esos ejemplos, es necesario que el Señor sane esas heridas para que podamos volver a la mansedumbre que nos es propia. Para ello, necesitamos tener una vida cristiana asidua a la oración, a los sacramentos y a la práctica de las virtudes.
Hemos de cuidar toda nuestra vida en su conjunto
La segunda observación, es que todo esto nos muestra que somos una unidad de cuerpo y alma en la que todas sus dimensiones -corporal, humana y espiritual- se encuentran interrelacionadas de modo que hemos de mirar nuestra vida de una manera integral, cuidando todos los aspectos de nuestra vida.
Así, por ejemplo, cabe decir que todas las virtudes del ser humano se encuentran interrelacionadas, humanas -justicia, fortaleza, templanza y prudencia- y espirituales -fe, esperanza y caridad-. Todas son necesarias y todas han de ser cultivadas en su conjunto.
De nada sirve que cuidemos la fe si no cuidamos la caridad. Tampoco podemos pretender ser justos si no tenemos una mirada de fe y un corazón ardiente de caridad.
El apóstol Santiago nos lo dice hoy de alguna manera en la segunda lectura cuando en su carta hace referencia a unos cristianos que eran muy creyentes en la resurrección del Señor y lo manifestaban acudiendo cada domingo a la celebración de su resurrección, pero luego despreciaban a los más pobres de la comunidad frente a los más ricos: “Hermanos míos, no mezcléis la fe en nuestro Señor Jesucristo glorioso con la acepción de personas”.
8 de septiembre de 2024.