El Evangelio de este V Domingo del Tiempo de Pascua nos lleva de nuevo al cenáculo, al ambiente de la Última Cena donde Jesús instituyó el mandamiento nuevo del amor y, por tanto, la vida nueva en Cristo que él nos ha traído.
Evangelio del V Domingo de Pascua 2022 (C)
Cuando salió judas del cenáculo, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del Hombre y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará.
Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros.
Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado. La señal por la que conocerán que sois discípulos míos, será que os amáis unos a otros.
(Jn 13,31-33a.34-35)
Características de las ovejas del Señor
Ese regreso a los momentos previos de la pasión del Señor nos muestra la profunda unidad de todo el misterio de Cristo: pasión, muerte y resurrección. La Iglesia quiere mostrarnos que la nueva vida de Cristo Jesús no está desconectada de su vida anterior. Él es el Cordero Resucitado. Glorioso pero sacrificado. Triunfante pero generoso en la entrega amorosa de la vida.
Y esa nueva vida que él goza ahora es una invitación a vivir ya nosotros también, en medio de nuestros sufrimientos y gozos, la vida nueva del resucitado. Una vida nueva que requiere un mandamiento nuevo: “amaos unos a otros como yo os he amado”.
Toda la historia de la salvación ha sido una revelación del misterio de Dios. Una revelación progresiva que ha sido necesaria después de la caída de Adán, porque aunque ya en el origen Dios tiene el deseo de que vivamos amándonos como Él nos ama, ese deseo se ha visto truncado por el pecado original. Pero Dios ha sabido servirse de esa caída para levantar al hombre de nuevo.
A lo largo del Antiguo Testamento Dios ha revelado su deseo de que amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Una vez llegado el Nuevo Testamento, Jesucristo nos ha invitado a superarnos aún más y llegar a la plenitud del amor, que consiste en amarnos unos a otros como Él nos ha amado.
La vida nueva en Cristo
De este modo, Jesús lleva a plenitud la revelación de Dios (que como dice San Juan es Amor), y el mandamiento del amor al prójimo que ahora será medido con el amor con el que Jesús nos ha amado.Y así como Él por su amor hasta el extremo es revelación del amor del Padre, nosotros, viviendo esta vida nueva en Cristo, amando como él nos amó, nos convertimos también en revelación suya, siendo así sus testigos: “En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os amáis unos a otros [como yo os he amado]”.
15 de mayo de 2022.