Necedad y sabiduría

Necedad y sabiduría son dos conceptos opuestos que se utilizan habitualmente en el pensamiento teológico judeocristiano y que aparecen en las lecturas de la Palabra de Dios de este XVIII Do-mingo del Tiempo Ordinario. Ambos hacen referencia a dos mo-dos contrapuestos de vivir la vida respecto de Dios

La oración del cristiano

La oración del cristiano es el tema fundamental que la Iglesia nos propone a meditar en la Palabra de Dios de este XVII Domingo del Tiempo Ordinario. Se trata del Padre Nuestro, la oración que el mismo Cristo nos enseñó para saber dirigirnos a Dios. Jesús les enseña esta nueva forma de orar que se convertirá en la oración del cristiano, la oración del Padre Nuestro.

Una sola cosa es importante

Una sola cosa es importante: escuchar la Palabra de Dios. Esta es la enseñanza que Jesús nos quiere transmitir en el evangelio de este XVI Domingo del Tiempo Ordinario en el contexto del tiempo de las vacaciones veraniegas, un tiempo que ha de servir para descansar en la familia y en el Señor, que han de ser siempre lo más importante de nuestra vida.

La limpieza de corazón

La limpieza de corazón es uno de los temas que aparecen hoy en el evangelio dominical y que comienza con una pregunta que deber resonar en todo momento en el corazón del hombre: “¿Qué he de hacer para heredar la vida eterna?”. Es la pregunta por el destino de la vida, y que expresa el anhelo por la eternidad y la vida feliz.

El seguimiento de Cristo

Todos los personajes que aparecen hoy en la liturgia de la Palabra de Dios son ejemplo de la especial consagración a la que Dios llama a algunos hombres, como los profetas y los sacerdotes, para seguirle, anunciar su palabra de salvación, llamar continuamente al Pueblo de Dios a la conversión, y ser sus testigos. Se trata pues de una liturgia de temática vocacional.

Vive y actúa en la Eucaristía

En el evangelio de este domingo de Corpus Christi se nos presenta a Jesús como aquel que nos habla, nos sana y nos sacia. Estas acciones del Señor en el contexto de la multiplicación de los panes confirman las palabras de San Pablo VI que nos decía que “Jesús en la Eucaristía vive y actúa”

La Santísima Trinidad

Celebramos este domingo el misterio de la Santísima Trinidad que, junto con el misterio de la divinidad de Jesús, forman las dos grandes verdades de la fe del cristiano: que Dios es uno y trino, y que Jesús es Señor. Que Dios existe y que sea único es algo comprensible por la razón humana. Pero que Dios sea uno y trino es algo que escapa al entendimiento humano.

Somos enviados por el Señor

Finalizamos hoy el tiempo de pascua con la celebración de la solemnidad de Pentecostés, con la cual sentimos que somos enviados por el Señor a ser sus testigos en el mundo entero. Celebrar esta solemnidad de Pentecostés significa renovarnos en esa recepción del Espíritu Santo.

Fue llevado al cielo

En el Evangelio de este domingo San Lucas nos dice que Jesús “fue llevado al cielo”. En la segunda lectura San Pablo nos dice que Jesús “fue sentado a la derecha del Padre”. Ambas expresiones son complementarias y nos muestran el misterio que hoy celebramos, la Ascensión del Señor a los cielos.

Intercede por nosotros

¿Por quiénes intercede Jesús? Pues claramente se puede apreciar en el evangelio de este domingo que Jesús no solo ora por los apóstoles sino también por aquellos que llegarían a creer gracias a su testimonio, y que somos cada uno de nosotros. Ahora Jesús, ya resucitado, también intercede por nosotros desde el cielo.