Conocer a Dios cada día más
El misterio de la Santísima Trinidad siempre será un misterio para nosotros. Pero ese misterio se ha abierto para nosotros en el momento en el que el Dios ha querido salir de sí mismo al encuentro del hombre, enviándonos a su Hijo para que haciéndose hombre y entregando su vida por nosotros nos lo revele por la fuerza del Espí-ritu Santo.