Conocer y amar la verdad
El ser humano es la única criatura que tiene la capacidad de conocer y amar la verdad, lo cual le puede llevar -si libremente quiere- a vivir en esa verdad. Paradójicamente, el resto de las criaturas no tienen esa capacidad y, sin embargo, precisamente por eso, viven en la verdad de lo que son, eso sí, de forma necesaria, es decir, no libremente.